Sueñas despierto, vives dormido o vives tus sueños?

¿Sueñas despierto, vives dormido o vives tus sueños?

Guillermo Caballero

 

Comienza un nuevo año; 2016… 365 días por delante. Después de las fiestas navideñas y de unos (muy merecidos) días de vacaciones, arrancamos este año con la bienintencionada lista de propósitos para el año que nace. Yo, como casi todo el mundo, también he elaborado la mía.

A diferencia de otros años, esta lista no va a ser un suma y sigue de deseos incumplidos que van quedando por el camino a lo largo de los meses. Este año la lista es muy cortita, pero son más bien objetivos a alcanzar que ilusiones o anhelos con los que soñar.

Comienzo el año, pues, con la meta puesta en un nuevo cuento ilustrado para niños (y no tan niños) de temática fantástica y que nada tiene que ver con las historias ya editadas (y en fase de edición) de la pequeña Carlota…

Tenía ganas de aventurarme en un mundo imaginario de épocas imprecisas, de paisajes imposibles y criaturas asombrosas.

La historia en sí ya la tenía escrita. La he “desenterrado” del baúl de recuerdos que es la memoria. Este cuento, sobre el que ya me he puesto a trabajar, es una historia de fantasía, inventado por mí y que le contaba a mi hija en el trayecto en coche que iba de casa al cole cuando ésta tenía 5 años de edad.

Es, creo, una bonita historia ambientada en un pequeño pueblo de montaña en un país imaginario, con unas gotas de intriga, valor, amistad, emoción y un torrente de imaginación.

A diferencia de las historias que transcurren en la colección de Carlota, donde los guiones vienen marcados por el propio día a día de la relación padres/hija, en esta nuevo cuento todo, absolutamente todo, es inventado y ficción.

Eso requiere de un trabajo de documentación previo muy interesante, en el que múltiples referencias concretas se mezclan en la cabeza del creativo para dar lugar a un nuevo orden totalmente imaginario, creando así ese mundo de fantasía al que quiero dar forma.

Lo que más me atrae de este tipo de historias es tratar de conseguir que el resultado final pueda verse como posible aún sabiendo que no lo es. Esto es en sí mismo un reto dentro del reto de la creación del propio cuento. Va a ser un reto muy duro a la par que apasionante. Espero que al final el resultado os guste.

Respondo así a la pregunta que he formulado en el título de este post:

 

No sueño despierto, ni vivo dormido… vivo mis sueños

Guillermo Caballero