La bromas ayudan a educar

Tratar de fomentar el buen humor y el buen uso de las bromas en nuestros hijos es una tarea vital, ya que son herramientas que facilitan emociones positivas y éstas, hacen que los momentos que compartimos con más gente sean más entrañables. Por lo tanto, se pueden considerar las bromas como una habilidad social que nos ayuda a establecer y fortalecer vínculos con los demás.

Además, las bromas y el buen sentido del humor pueden ser geniales dinamismos educativos para facilitar, por ejemplo, desbloquear situaciones tensas, introducir nuevos elementos que hay que considerar en la resolución de un conflicto o acercar posturas enfrentadas en una discusión.

También como padres, es una herramienta que debéis inculcar desde el ejemplo, y no solo porque es muy útil que vuestros hijos se eduquen desde el buen humor, si no que además, una broma bien hecha os puede sacar de algún que otro apuro.

Por ejemplo, se pueden utilizar las bromas cuando surgen ciertos comentarios fuera de tono a determinadas edades, que muchas veces no tienen otra intención que hacer perder los estribos al adulto. Un comentario divertido puede demostrar al mismo tiempo que el adulto no se ha enfadado, que no ha tomado en serio la tontería dicha y que no ha perdido los papeles.

Otra situación puede ser, cuando nuestra pequeña o pequeño es un tanto tímido/a, el uso de las bromas pueden ayudarnos a aumentar su autoestima, por ejemplo para reconocer y exagerar alguno de sus éxitos personales entre la familia o amigos y mostrarles afecto de diferentes maneras.

En definitiva, debemos ser conscientes que la alegría y el buen humor también se educan y además, suele ser algo que a los niños les encanta. Se trata de unas herramientas que ayudarán a tu pequeño, entre muchas otras cosas, a tener más éxito social, a ser más creativos o a tener un mayor manejo del estrés.14