BBVA le gana la batalla a Pixar

 

Desde hace un par de años doy clases de dibujo y creatividad en algunos colegios.

Hace unos días, al abrir el correo del ordenador, vi el mensaje de una de las primeras madres que apuntó a sus hijos a mi actividad extraescolar. Era un escueto mail que decía así:

“Hola Guillermo, Jorge y Anita no van a seguir en clase porque necesitan ese tiempo para hacer deberes.
Recibe un saludo y gracias por tu dedicación”.

Jorge y Anita (nombres ficticios) son hermanos. Tienen 11 y 9 años respectivamente. Jorge es un niño al que le encanta el dibujo. Estas mismas navidades le han traído un lienzo y unas témperas. Su hermana empezaba a disfrutar de los primeros trazos del lápiz sobre el folio en blanco.

Entiendo y comparto la importancia de la formación de nuestros hijos en las escuelas, pero también pienso que si tenemos que tenerlos “encadenados” a una mesa de estudio 9 horas al día es que algo falla en el sistema.

A menudo me encuentro con padres que consideran que el dibujo que les enseño a sus hijos es un pasatiempo, como un rato en el spa. Yo les explico que el dibujo es una de las formas de expresión más antiguas de la humanidad y que es un vehículo espontáneo para el fomento de la creatividad y la imaginación (conceptos estos últimos que han desaparecido casi por completo del currículum de nuestros hijos).

La aplicación y aprendizaje del dibujo en el campo del arte, de la literatura, el diseño gráfico, el diseño web, la publicidad, el marketing, la animación, la medicina y la arquitectura y las ingenierías resulta fundamental hoy en día.

La madre de Jorge y Anita sopesó las opciones que tenía ante la ingente cantidad de deberes de sus hijos y optó por borrar a sus hijos de la hora semanal de dibujo. Menos dibujo, menos creatividad y más matemáticas, inglés y física.

Los supermercados, los talleres de reparación de coches, las corredurías de seguros o los bancos agradecen a nuestros hijos sus eternas horas de estudio anclados a sus pequeñas mesas.

Pero a muchos Jorges y Anitas se les ha quitado la posibilidad de dedicarse a algo más creativo; en una agencia de publicidad, en una empresa de video juegos o, por qué no, en unos estudios de animación.

Marvel, DC Cómics, Disney y Pixar hoy están un poco más solos….

 

Mediante el dibujo se abren multitud de ventanas con vistas al mundo real y creativo, posibilitando el acceso a numerosos campos profesionales y a descubrir el propio talento. El dibujo tiende puentes hacia muchas disciplinas de la vida.

firma Guille