Árbol genealógico: la familia cambia…

La familia cambia, se transforma con el paso del tiempo, evoluciona, crece… será por eso que la representamos a través de un árbol, con su ramas, y las hojas que van surgiendo cada primavera …

 

“La felicidad nunca disminuye si es compartida”

 

El árbol genealógico es una herramienta perfecta para hablar con nuestros hijos de la familia y de los que nos rodean y comparten de cerca nuestro día a día así como para tratar contenidos como el concepto histórico o los distintos modelos familiares. La familia es lo que influye en cómo somos, el espacio en el que se forjan nuestros valores, nuestra personalidad, nuestras costumbres. De ahí que le tengamos que dar la importancia que le corresponde y seamos capaces de mostrar a los más pequeños quiénes son las personas que hacen que él sea como es.
Crear el árbol genealógico con nuestros hijos es un momento perfecto para reforzar los lazos familiares, recordar momentos y reconocer las personas que forman o han formado parte de nuestra vida. Podemos aprovechar la ocasión para:
• Ver fotos familiares.
• Hablar sobre nuestras costumbres: platos típicos, celebraciones…
• Hablar sobre nuestros lugares de nacimientos y aprovechar para organizar viajes juntos.
Es muy importante enseñar a nuestros hijos sus orígenes, pero si además somos capaces de aprovechar esta actividad para pasar la tarde con ellos haciendo manualidades, rememorando fechas, consultando documentos.., entonces, el valor está asegurado.

árbol genealogico 2

 

Ese tiempo compartido con los pequeños es un tiempo de gran calidad humana; imagina una merienda alrededor de una caja de latón llena de fotografías de viajes, de álbumes de fotos de cuando éramos pequeños como nuestros hijos, de viajes emocionantes, de recuerdos…ese momento nos llenará de felicidad. En el caso de madres y padres separados ese momento aún tiene más valor.

 

 

Para “Carlota” su familia la forman: sus padres, hermanos, abuelos, tíos, etc.. pero también aquellas otras personas con las que no comparte lazos de sangre pero que sí van cogiendo un peso específico en su vida. Son ejemplos de ello la pareja de papá, la hija de ésta o el nuevo marido de mamá, por mencionar algunos. En definitiva Carlota incorpora a su árbol genealógico a todas esas personas cercanas que son una parte crucial en su desarrollo como personita. Los lazos con ellos son también muy estrechos.

 

Cuando me preguntan por qué Carlota es feliz no tengo dudas… ¿cómo no va a ser feliz si cuenta con el triple de cariño?
El uso del árbol genealógico es algo que desde Carlota es feliz consideramos imprescindible a la hora de poder mostrar a los niños la pluralidad en las estructuras familiares. Actualmente la familia tradicional ha cambiado y la utilización de este tipo de actividades y lecturas ayuda, sin duda, a mostrar estos cambios y a que muchos niños se sientan identificados.
Sumar personas a nuestro entorno es algo que siempre es positivo, pues nos ayuda a crecer personalmente a través de lo que vivimos junto a ellas. Es el caso del tercer cuento de Carlota es feliz, donde tanto la mamá como el papá de la protagonista han incorporado a su vida y, evidentemente, a la de Carlota.

 

Como padres tenemos la responsabilidad de acompañar a nuestros hijos y ayudarles a que disfruten de todos y cada uno de los miembros que vayan a formar parte de su familia y de su entorno más inmediato y cercano. Al final todo estamos en su árbol genealógico, con nuestro espacio y nuestras funciones, añadiendo momentos y experiencias que formarán parte de su personalidad en el futuro.

 

 

Ese es el premio, dejar nuestra huella para que ellos sean cada vez más felices.

 

 

Guillermo Caballero